Debido a que no han podido tomar el tren y se han quedado sin el capital para otro medio de transporte, alrededor de 100 migrantes pernoctaron en un terreno cercano a la estación Tabalaopa de Ferromex, al sur de la ciudad, donde esperan pacientemente su oportunidad de salir de la capital , igual que sus compatriotas.
Las personas que se han quedado en la ciudad sin poderse subir a los trenes por alguna u otra razón, son apoyados por la ciudadanía que les lleva ropa, cobijas y comida, como burritos, lonches, platillos sencillos, agua, café y chocolate caliente, e incluso hay gente que también les ha donado sartenes, platos y utensilios para cocinar.
➡️ Únete al canal de WhatsApp de El Heraldo de Chihuahua
Es así que esta mañana de jueves fueron vistas varias personas alrededor de sus fogatas improvisadas, en las que utilizan como combustible la ropa vieja, basura, comida echada a perder, hierba seca, neumáticos y cualquier otra cosa que se encuentren, para cocinar.
Margarita, una venezolana que se encontraba cocinando carne y tostando pan en su fogata, contó que tiene poco más de una semana en la capital y que, a pesar de no viajar con niño,s no ha logrado subirse a uno de los trenes, igual que sus compañeros migrantes que ya partieron de la ciudad.
Resaltó que los extranjeros que se han estado yendo en tren, son los que tienen suficiente coraje y ya le perdieron el miedo a los trenes en movimiento, por lo que alcanzan un vagón que haya bajado la velocidad y se suben.
“A mi me da mucho miedo, yo no puedo subirme como ellos, lo que he estado haciendo es esperar a que se detenga y luego ya me subo, por que en movimiento me da mucho miedo”, es por eso que ella y su compañera ya tienen poco más de la semana en este punto del bulevar Juan Pablo II, viviendo de las donaciones y el poco dinero que aún les queda.
Otros migrantes que continúan en la capital no se han subido a un vagón debido a que viajan con niños muy pequeños o bien, con menores que no pueden subir tan rápido al tren en movimiento; al mismo tiempo, hay otros extranjeros que tienen lesiones en las piernas y/o tobillos que no les permiten la agilidad para subirse a los trenes en movimiento.
A pesar de los problemas que han tenido para subirse a los trenes por las restricciones por parte de los guardias de Ferromex y los agentes del INM, los migrantes han encontrado la forma de colarse a las vías y subirse a los vagones en movimiento, o bien, toman un Uber o DiDi que los lleve a la ciudad fronteriza.
Según un migrante de Guatemala, durante los últimos días decenas de paisanos y compañeros en situación de movilidad han estado partiendo a la frontera por estos medios, tomando el tren lo más alejado que se pueda de las instalaciones de Ferromex para no ser obligados a bajarse.
Los migrantes que quedan en la capital, continúan pidiendo a las autoridades que les permitan subirse a los trenes o que les faciliten la compra de un boleto para un camión que los lleve a ciudad Juárez, debido a que lo que menos quieren es importunar en la capital, solo buscan cumplir su meta de llegar a Estados Unidos.